martes, 31 de julio de 2012
Perder la cabeza
caminaba por el andén del metro hacia la escalera que da a la salida, cuando escuché detrás de mí la voz de un niño : papá, ¿tu me ves perder la cabeza a mi...? aunque la pregunta tenía algo de macabra, debo reconocer que me causó cierta admiración. no es el tipo de preguntas que un adulto espera de un niño, así que al oirla no pude evitar sonreír. eso hasta que escuché la respuesta del padre: "no, hijo.... pero puedes perder la cabeza... si lo pierdes todo..." los puntos suspensivos en este caso no cumplen su función. no dejan en suspenso ninguna frase, simplemente expresan desgano. el padre le comunicó esta respuesta con tal desinterés al hijo que en mi interior resonó un rotundo "¡no!". ¿cuántos niños estarán haciéndole preguntas igual de importantes a sus padres y recibiendo respuestas de este tipo...?, ¿ a qué se refería ese sujeto con "perderlo todo"?, "!no, niño, perdiéndolo todo no podrías sentir más segura tu cabeza!", me dieron ganas de decirle. no lo hice, claro está, en primer lugar por cobardía, en segundo lugar porque me pareció imprudente, y en tercer lugar porque me di cuenta que ni siquiera yo estaba segura de tal afirmación.
lunes, 23 de julio de 2012
No te salves - Mario Benedetti
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
jueves, 19 de julio de 2012
domingo, 1 de julio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
despierto en medio de la noche. me encuentro de golpe con la conciencia como quien se va de bruces contra el suelo al tropezar con un obstáculo insalvable. por algunos segundos hasta siento el vértigo de la escena. el terror concentrado. recuerdo la existencia del reloj. el tic tac interminable sobre la pared. todo aquí es blanco. el tono de la calma, dicen. me levanto de la cama para golpear el cemento como quien patalea contra la semiótica. blanco farsante. me dejo caer. el piso está frío. frío. el poste de la calle alumbra una parte de mi cuadro, justo la que no me gusta. debería haberle puesto más blanco a la mezcla. debería ser un verde claro en vez de un verde oscuro. ¿por qué estoy aquí? soy un cuerpo corrupto, esa parte calculada del sistema que hay que desechar. justifico la existencia de este lugar macabro y él me justifica a mi. "deja de pensar". me retumba la voz en la cabeza.
viernes, 1 de junio de 2012
cuesta traer la cabeza al presente. parece que siempre anduviera unos siglos más atrás, adelante o entre medio. mañana me iré a cortar el pelo. hace años que no voy a la peluquería. los rulos me llegan a la mitad de la espalda. tengo un nido en la cabeza por culpa de ellos. una nube me envuelve el cráneo casi todos los días. una nube negra, condensada. cuando no están atrapadas en cosas de nubes, las ideas me llueven de golpe. el entusiasmo me dura mientras goteo.
miércoles, 16 de mayo de 2012
"Cuántas cosas han muerto adentro de nosotros. Cuánta muerte llevamos en nosotros. ¿Por qué aferrarnos a nuestros muertos?
¿Por qué nos empeñamos en resucitar nuestros muertos? Ellos nos impiden ver la idea que nace. Tenemos miedo a la nueva luz que se presenta, a la que no estamos habituados todavía como a nuestros muertos inmóviles y sin sorpresa peligrosa.
Hay que dejar lo muerto por lo que vive.
Isolda, entierra todos tus muertos.
Piensa, recuerda, olvida. Que tu recuerdo olvide sus recuerdos, que tu olvido recuerde sus olvidos. Cuida de no morir antes de tu muerte."
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