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lunes, 3 de octubre de 2011

me incendié

ha cambiado de forma tantas veces que te juro que ya no sé lo qué es. no sé si me hace mal o bien, no sé cuánto tiempo durará antes de volver a cambiar, ni siquiera me acuerdo bien de su forma anterior. o sea, me acuerdo superficialmente, quizás hasta podría describirlo, pero no podría volver a sentirme de esa manera de nuevo. es como si yo fuera otra persona ahora, después de este segundo.


otra.

todas las semanas me aferro a paradigmas distintos solo para dedicarme a desbaratarlos después. los sábados y los domingos se han convertido en sinónimo de crisis para mi. crisis de todo tipo. existenciales. intelectuales. físicas. psicológicas. emocionales. metafísicas. filosóficas. cibernéticas. pornográficas. doctrinarias. familiares.

cada fin de semana una nueva conclusión me ilumina la existencia y me muestra un nuevo abismo. supongo que lo que me hace colapsar en verdad es la creencia de que debo elegir entre una u otra opción. pero como soy cobarde en verdad nunca elijo nada. solo me inclino por alguna dirección, tratando de no olvidarme nunca de que existe la otra.

la carta bajo la manga.

miércoles, 28 de septiembre de 2011



 una de las razones por las que esta sociedad está como está, es porque se guía por un paradigma que valida más las finalidades que los procesos. así es más fácil convencer a la gente para que malgaste su vida teniendo días de mierda, total, todo lo que importa es que al final del mes llegue el sueldo. una lógica bastante ridícula si consideramos que la vida misma funciona de manera inversa. cuando se tiene la muerte asegurada en un tiempo indeterminado, lo único que importa es el proceso, el día a día, el ahora.

lunes, 26 de septiembre de 2011

mi reacción de encantamiento ante las mujeres es puramente estética. a veces me gustaría que fuera también química, pero hasta ahora no ha pasado, por lo que me encuentro condenada  a gustar del mal llamado sexo opuesto.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿cómo puede un domingo amanecer tan lento?

no puedo seguir durmiendo. calculo que no son más de las seis. escucho a los pájaros. ¿de qué hablarán? ¿y por qué siempre lo hacen a estas horas? me parece que nunca los he visto dormir.

en el estado actual de las cosas, reencontrarse con la conciencia es como darse un cabezazo contra la pared. ojalá bien fuerte, cosa que el cráneo se desintegre en mil pedacitos imposibles de volver a unir.

me aparece una imagen de repente:  estoy yo cortándome los brazos con un cuchillo carnicero. me los corto desde el inicio mismo, ahí donde terminan los hombros.  no siento dolor alguno, solo cierto desgarro existencial.  me los corto y te los regalo, no sé bien por qué. quizás para concretar una metáfora patética  de nuestra relación, o quizás porque quiero verte asqueado sosteniendo los restos de este cuerpo que a ratos te odia. 


vuelvo.

casi no me puedo mover. la cama es muy pequeña y me da miedo caerme. está saliendo el sol de a poquito y los pájaros siguen cantando.

me encuentro de golpe contigo- de nuevo- y la evidencia de la única solución que me parece sensata, pero que emocionalmente soy incapaz de concretar.

pienso en mi cama - quiero mi cama.- me da pavor dormir en alturas. no confío en mi cuerpo cuando estoy dormida porque no estoy aquí. casi nunca estoy.

en el piso de abajo un par de ebrios discuten a gritos. escucho entre cortado cuando uno le dice al otro: “chao con él, que se vaya a la conchesumadre”. Y es como si el universo hubiera amplificado mis cuchicheos mentales.

¿por qué estoy despierta…?

anoche me quedé dormida gracias al alcohol y a la marihuana. no sé si podría haber conciliado el sueño sin las drogas. se me hace dificil aquietar el cuerpo últimamente. ahora mismo siento las piernas terriblemente cansadas. llevo horas en la cama, pero no las puedo soltar, las mantengo rígidas, más allá de mi intención. comienzan a doler. deben estar aburridas de tanto  fingir que descansan.

intento dormir, pero se me aparecen imágenes como en una caverna, detrás de los ojos, en la oscuridad. un ebrio grita incoherencias en la calle, pero yo lo veo aquí, tras mis pupilas.

no puedo dormir. no paras de rondarme.

A.

pero ya está amaneciendo. siento la cara humedecida. no sé cuándo fue que se me rebalsaron los ojos. simplemente no me acuerdo.

***


"un día fuera del tiempo

con la convicción de que esto se ha acabado y que ya nunca más quiero algo así. tajante."

estuve pensando mucho en esta frase, camino a la casa. me parece magistral y me da una enorme satisfacción haberme topado con ella.

***

Te me apareciste de nuevo, pero esta vez en un sueño. Mi cerebro inteligentemente utilizó tu imagen para interpelarme porque sabía que de otra forma, no le hubiera hecho caso. Me tomaste por los brazos, firmemente, con un poco de rabia. Me miraste a los ojos y me dijiste “Para. Soy una causa perdida en tu vida y si no aprendes a verme de otro modo, la frustración te marcará de la peor forma. No puedo hacer nada por ti, aunque quiera. No puedo. Esta es probablemente la última vez que viva algo  así. Nunca más me entregaré a alguien de esta manera.  De ahora en adelante cercenaré cualquier posibilidad de crear otro amor así de ilusorio. Nunca más seré el algo de alguien. Mi existencia está destinada a desintegrarse en la colectividad. Tengo que vivir este último momento de apego. Así que mátame de una vez porque yo no puedo salvarte, y tú no te mereces ser mártir"